Las lágrimas de Cristiano Ronaldo en el césped de Saint Denis siguen dando la vuelta al mundo. Una imagen impactante, producto de la bronca por un retiro temprano de la final de la Eurocopa, su Eurocopa. Un choque con Payet dejó fuera de combate al lusitano, que se tuvo que retirar del campo a los 23 minutos y ver desde afuera la consagración de Portugal como el mejor de Europa.

A falta de que le realicen más pruebas, el primer diagnóstico indica que Cristiano sufrió un esguince de grado I en el ligamento lateral interno de la rodilla izquierda, una dolencia que le apartaría de los terrenos de juego unas cuatro semanas.

El próximo desafío para CR7, ya liberado de la presión de conseguir algo con su selección, será la Supercopa de Europa, el 9/8 ante Sevilla.