El coronavirus afectó con fuerza a Europa y pese a que la recuperación es paulatina y el fútbol sigue el mismo camino, en la máxima entidad continental quieren evitar mayores riesgos.

Por ello el escenario de la Champions League, con los octavos de final a medio jugarse, se perfila para un cambio de sede pensando en una final que podría mudarse desde Turquía a Lisboa.

La Cadena Cope de España asegura que el Estadio Da Luz, casa de Benfica, es la opción más rentable entre los dirigentes, quienes se resignan a organizar el partido a puertas cerradas, y ven en Portugal a un sitio ideal.

El buen trabajo que realizó el país lusitano para controlar la expansión del COVID-19 dejó la pandemia con cifras de 1.369 fallecidos y 31.596 infectados. No obstante, Turquía había anunciado semanas atrás que no existía problema en recibir a la gran final.

Si la sede cambia a Lisboa ese recinto volvería a recibir un partido de enorme magnitud como en 2004, cuando fue testigo de la sorprendente victoria de Grecia sobre el local en la final de la Eurocopa, y en 2014, al ser anfitrión del derbi de Madrid con victoria del Real por 4-1 sobre el Aleti.