El clásico entre Barcelona y Real Madrid, pautado para el sábado 26 de octubre, se suspendió por los graves incidentes que acontecen en Cataluña por la condena a los líderes del movimiento independista.

Ambos clubes deberán ahora acordar una fecha para la realización del partido, y tendrá que ser antes del lunes, caso contrario la Real Federación Española de Fútbol pondrá el día.

Apenas se supo del aplazamiento, la intención primaria era que se disputará el 4 o 18 de diciembre, pero las negociaciones no llegaron a buen puerto.

Por todo ello el Comité de Organización resolvió “conceder trámite de audiencia a los clubes interesados para que alcancen un acuerdo en la fijación de la nueva fecha de disputa del encuentro, antes del próximo lunes 21 octubre a las 10” y solicitar informe al respecto a La Liga, que no tendrá carácter vinculante.