Luego de que París y Bruselas estuvieran en el foco de la tormenta terrorista los pasados 13 de noviembre y 22 de marzo respectivamente, mucho se habló de la organización de la próxima Eurocopa, justamente en territorio galo. Este lunes, dos meses antes del inicio del torneo continental, el periódico Liberation publicó qué intención tenía el trío de yidahistas en el Viejo Continente.

Vinculado con los atentados en Francia de noviembre y partícipe de los ataques en Bruselas, Mohamed Abrini, el único que no explotó por los aires y que fue filmado por las cámaras del aeropuerto junto a sus compañeros del Estado Islámico, fue detenido por la Polícia belga hace semanas y ahora, según el diario francés, declara, entre varios aspectos, la intención de irrumpir en la Eurocopa.

Liberation, asimismo, indicó que la confesión de Abrini fue “sorprendentemente clara”, lo que exige que “policías y magistrados buscan verificar su autenticidad”. Sin embargo, ante la amenaza y la sospecha por los reiterados ataques que ISIS provoca en Europa (cada vez con más frecuencia), la UEFA toma cartas en el asunto y no descarta la posibilidad de jugar algunos encuentros a puertas cerradas.