Son varios los clubes del Viejo Continente que se renuevan y trasladan o refaccionan sus hogares. Es el caso del Valencia, que planea mudarse a su nuevo estadio durante la temporada 2022/23. Para eso deberá concretar la venta de Mestalla, algo que parece haberse confirmado en las últimas horas. Así lo informó el club de manera oficial: la empresa ADU Mediterráneo comprará los terrenos por, al menos, 113 millones de euros.

La cifra exacta de la operación inmobiliaria no trascendió debido a las cláusulas de confidencialidad, aunque Mateu Alemany, director general del club español aseguró: “Está por encima del valor neto contable. Si todo llega a buen puerto, estaremos muy próximos a poder financiar íntegramente la construcción del nuevo estadio. El nivel económico nos ha convencido y es una cifra importante”. Se estima que entre agosto y octubre de este año ya estarán en condiciones de presentar el proyecto definitivo para que el Ayuntamiento de luz verde y así comenzar con las obras.

La institución deberá solicitar a la ATE una prórroga, ya que se hace imposible cumplir con los plazos establecidos hasta mayo de 2021. Al mismo tiempo, deberá renovar sus créditos con los bancos Bankia y Caixabank (a quienes ya les están pagando 14 millones de euros anuales). Hoy, con una deuda que excede los 500 millones de euros, se calcula que el Valencia terminará con los números saldados. Es decir: no ganará dinero, pero tampoco lo perderá.

Antes de octubre se formalizará el contrato de compra-venta privado y entonces se procederá a la precomercialización. De momento, ya hay compromisos asumidos para el 53% de las viviendas que se van a construir en el terreno. Se estima que la cooperativa ADU Mediterráneo invertirá aproximadamente 400 millones en estos inmuebles sociales, que se espera sean finalizados en 2025. Para que esto siga su curso, el Valencia deberá desalojar las instalaciones entre julio y septiembre de 2022.