Sin brillar pero con mejores armas que su rival la Albiceleste derrotó a Chile en el Arena Corinthians para trepar al último lugar del podio. Los goles de Sergio Agüero y Paulo Dybala justificaron un triunfo que los trasandinos apenas pusieron en apuros con el penal que Arturo Vidal cambió por gol.

Cuando Messi y Dybala compartieron la cancha el equipo de Lionel Scaloni logró rápidas ventajas. La sociedad entre ambos, la insistencia del Kun en ataque y la buena gestación en el mediocampo fueron complementos que redondearon la faena.

Sobre los 12′ una avivada de la Pulga, al jugar rápido una falta, dejó mano a mano al delantero del City con Gabriel Arias: gambeta larga y gol para descomprimir con el 1-0 parcial. De Chile poco y nada, además de la prematura lesión de Alexis Sánchez.

La ventaja le dio mayor confianza al equipo y ello pudo traducirse en el score apenas diez minutos después, cuando un pase profundo de Giovanni Lo Celso puso a correr a la Joya. El delantero de Juventus dominó pero debió exigirse en velocidad para superar la salida tardía del arquero de Racing.

Messi continuó el buen nivel que demostró en la semifinal ante Brasil y se encaminaba a redondear su tarea en el complemento hasta que Díaz de Vivar decidió que no fuera así: sobre los 40′ un encontronazo con reacción desmesurada de Gary Medel hacia el 10 terminó con ambos rumbo a las duchas. Inexplicable sanción para el conductor del equipo nacional.

La situación condicionó el complemento, Chile apostó por la tenencia pero no encontró profundidad para lastimar a Franco Armani, quien solo debió intervenir ante remates lejanos y después con un bombazo de Eduardo Vargas, en una de las pocas incursiones chilenas dentro del área rival.

Por poco Argentina encontró el tercero en una confusa jugada que ni Lo Celso, Dybala (antes de ser extramente reemplazado por Di María) y Agüero pudieron liquidar para bajarle la persiana al partido. Enfrente Chile renovó su esperanza con un penal sancionado por el VAR por la falta del exjugador de Rosario Central sobre Charles Aranguiz. Sin embargo fue solo un espejismo, y el partido se encamino con un ritmo cortado y friccionado rumbo al final del partido, y la medalla de bronce para la Albiceleste.