El diario inglés The Sunday Time publicó una investigación en la que denuncia que el Comité de Fútbol de Qatar saboteó la elección de la sede para la Copa del Mundo de 2022.

Según los documentos aportados, la operación incluyó la participación de una agencia de relaciones públicas y exagentes de la CIA. Ellos se encargaron de entorpecer las demás candidaturas. Además, indica que se generó presión desde dentro de Estados Unidos, que era aspirante, con cuestionamientos hacia el presupuesto que se necesita para organizar el evento. Toda la información la habría filtrado un “arrepentido” del equipo.

Damian Collins, integrante de la Cámara de los Lores de Inglaterra y presidente del Comité de Cultura, Medios y Deportes, afirmó: “Yo mismo conocí al informante y vi la evidencia presentada. Es un asunto serio y es necesario que haya una investigación adecuada e independiente. Si los qataríes han incumplido las normas, deberían enfrentar sanciones”.

La designación del país asiático como sede del próximo Mundial está cuestionada desde la votación: en 2014, el Tribunal de Apelaciones de la FIFA encontró indicios de votos comprados; se sospecha que el expresidente de la Confederación Asiática de Fútbol Mohamed bin Hamman le habría pagado a otras asociaciones para que respalden la candidatura de Qatar, y en 2011 fue suspendido como directivo de por vida por el Comité de Ética de FIFA, por intentar sobornar a delegados de la Concacaf.

El equipo de candidatura qatarí negó las acusaciones y afirmó que el proceso fue dentro de la legalidad. Los documentos fueron puestos a disposición de la justicia y en caso de mostrar su veracidad, se elegirá una nueva sede.