Pocas veces un asunto imperfecto contrajo debates atípicos. Es que la ubicación fuera de eje, continúa en pleno proceso de transformaciones. La tecnología, es fiel respaldo de ella, dada la aprobación y eficiencia del artefacto en acciones de limitación para los jugadores que realizan una ofensiva.

Allí por el siglo xix la cuestión era catalogada en una taberna inglesa, y solo en algunas oportunidades, ha tenido modificaciones. No obstante, el directivo margina al sistema de video arbitraje en este sentido.

“La regla de fuera de juego ha evolucionado en los últimos cien años, y ahora la estamos discutiendo nuevamente”, adhirió el mandatario, asintiendo la demanda institucional que concierne a la posible paridad entre un desarrollo netamente ofensivo y un modo defensivo acorde a las circunstancias.

El ataque tiende a ser la atribución de la probable reestructuración del modelo de la línea del último defensor. Por costumbre, la ofensiva debe tener una ventaja en espacios y tiempo, tal como sucedió en décadas pasadas.

De radicarse dichos elementos, será el IFAB el rector indicado para autorizar esos cambios que señalo el presidente de FIFA. En la entidad que regula las normas de arbitraje del fútbol, la federación cuenta con ocho miembros, pero cierto sector del jurado contrasta la legitimidad de los instrumentos exhibidos por la organización del deporte mundial.

En ejemplo, un futbolista estará habilitado si una parte de su cuerpo con la que puede marcar un gol, esta nivelada o detrás del ultimo defensor, incluso si otras partes están al frente. Esa teoría la expresó el mismísimo entrenador Arséne Wenger.