Portugal es el nuevo campeón de Europa, y consiguió alzarse con el certamen por primera vez en su historia. Pero ese dato no es el único que atrapa la atención después de la definición ante Francia, el anfitrión. Hoy el mundo afirma que el próximo Balón de Oro será Cristiano Ronaldo.

Pese a no haber podido completar el último encuentro por lesión, la figura de Real Madrid tiene prácticamente despejado el camino para quedarse con el galardón a mejor futbolista de 2016. Sobre todo porque su némesis, Lionel Messi, no pudo ganar un título con la Selección Argentina, y Barcelona se quedó sin la Champions League, que sí obtuvo el Merengue.

Entonces, quien aparecía para hacerle sombra al luso era Antoine Griezmann, el atacante de Atlético de Madrid que brilló en la copa de Europa con la camiseta de Francia. Incluso ganó la Bota de Oro del torneo por sus goles (seis a lo largo del torneo). Pero fue el mismo protagonista quien, una vez consumada la final, se bajó de la pelea. “Cristiano ha ganado las competiciones más importantes. Así que eso es todo. Ya está hecho. Quería ganar la Eurocopa y después tal vez se podía pensar en el Balón de Oro”, expresó el delantero.

Además, no es la primera vez que Griezmann pierde un partido decisivo ante un equipo de Cristiano Ronaldo: hace poco más de 40 días disputó la final de la Champions con su Aleti ante Real Madrid. “A título personal, es mi segunda final perdida en un mes. Es una mierda”, cerró.