Gianni Infantino rompió el silencio tras ser procesado y se dirigió a los presidentes de las federaciones miembro de la FIFA a través de una carta donde subrayó su voluntad de cooperar “sin reservas” con la Justicia luego del proceso penal iniciado por un fiscal federal extraordinario de Suiza.

“Como saben, en el momento en que fui elegido Presidente de la FIFA en 2016, gracias a todos ustedes, nuestra organización, que es también la suya, se encontraba en una situación lamentable. Por aquel entonces, la FIFA estaba involucrada como parte perjudicada en más de 20 procedimientos judiciales solamente en Suiza, y corría el riesgo de ser declarada como organización delictiva por las autoridades de los Estados Unidos. En estas circunstancias, una de mis principales prioridades, responsabilidades fiduciarias y obligaciones morales para con ustedes, que confiaron en mí para cumplir esta misión, fue lógicamente recobrar la confianza pública en nuestra institución lo antes posible”, expuso lnfantino al documento que tuvo acceso la agencia EFE.

El dirigente ítalo-suizo intentó explicar la situación que llevó a que un Fiscal Federal Extraordinario de Suiza inicie un proceso penal debido a los encuentros que Infantino mantuvo con el Fiscal General de Suiza, Michael Lauber: “Estas reuniones no fueron secretas y de ningún modo ilegales. En particular, acudí a estas reuniones con la máxima autoridad jurídica del país para ofrecerle nuestro apoyo y asistencia en relación con las investigaciones en curso, ya que la FIFA es parte interesada y perjudicada de dichas pesquisas. Seguimos confiando y decididos a conseguir que quienes hayan cometido actos delictivos en perjuicio de la FIFA acaben pagando por sus actos”, agregó.

Infantino alegó que los encuentros se dieron “con el fin de aprovechar la oportunidad para describir los drásticos cambios que se habían producido en la FIFA en términos de gobernanza corporativa” y destacó que nunca debería contemplarse alguna irregularidad ya que “es evidente que el mero hecho de reunirse con un Fiscal del Estado debería ser la mayor garantía de la legitimidad de los encuentros”. De no ser así claro está el fiscal “intervendría inmediatamente para evitarlo, como dicta su deber profesional y jurídico”.

A su vez Infantino aprovechó para despegarse de lo que parece ser otro FIFA Gate, tal cual el que explotó en 2015 develando una red de corrupción que culminó en cambios en la cúpula dirigencial del máximo organismo, también en la UEFA y CONMEBOL, y que tuvo lugar algunos meses antes de su ascenso a la presidencia. “Los oficiales de la FIFA se han reunido con fiscales de otras jurisdicciones para conseguir este mismo fin. La cooperación de la FIFA ha contribuido en gran medida a emitir sentencias e imponer condenas, especialmente en los Estados Unidos, donde se han dictado más de 40 condenas penales (…) Los oficiales de la FIFA están trabajando con el Departamento de Justicia estadounidense para recuperar el dinero incautado por las autoridades del país durante sus investigaciones penales y ponerlo de nuevo al servicio del fútbol, donde se debería haber invertido desde un principio”, recordó.

Para finalizar el presidente de la FIFA aseguró que esta nueva denuncia se base solamente en especulaciones: “Desconocemos el contenido de estas denuncias, por lo que solo cabe especular sobre quién las presentó y por qué. Espero que algún día se conozcan estos datos. Por otro lado, no podemos pasar por alto que estos hechos ya han perjudicado gravemente a la FIFA como organización y a mí como Presidente, a pesar de que estas denuncias anónimas carecen de fundamento”, cerró.