El ente que regula el fútbol mundial decidió jugar de nuevo Sudáfrica-Senegal por un pésimo arbitraje en 2016, lo cual ilusiona ambos países americanos. Según informó el diario ‘La Tercera’ de Chile, dirigentes del fútbol trasandino evalúan presentar un reclamo a FIFA por un supuesto arreglo entre jugadores de Colombia y Perú en el partido que empataron 1 a 1, clasificando a cafeteros e incaicos y marginando de la cita mundialista a la selección roja.

El argumento estatutario es el artículo 6.3.2 de FIFA: “Influencia ilícita en el curso o resultado de los partidos”. Allí se especifica de forma clara: “Todo aquel que trate de conspirar o en efecto conspire para influir en el curso o el resultado de un partido de forma contraria a la ética deportiva será sancionado con la suspensión de partidos o la prohibición de participar en toda actividad relacionada con el fútbol”. Después del partido, Renato Tapia, jugador de Perú, declaró: “En los últimos cinco minutos los colombianos se nos acercaron. Sabían cuál era la situación en los otros campos, y se manejó el partido como se tuvo que manejar”.

Por su parte Estados Unidos, sueña con lograr la anulación del resultado del partido entre Panamá y Costa Rica, ya que se le dio por valido un gol inexistente a la selección panameña, logrando la clasificación a Rusia. El antecedente que juega a favor de los estadounidenses data del año pasado cuando la FIFA determinó que Sudáfrica y Senegal debían volver a jugar por un mal arbitraje. En el pasi del norte de nuestro continente, piensan en realizar el reclamo pertinente ante el TAS (Tribunal Arbitral del Deporte).