Tensión, ansiedad y nerviosismo son las tres palabras que describían perfectamente el sentir de 31 millones de peruanos. Han pasado 36 años desde que el pueblo incaico vio a su selección por última vez disputar una Copa del Mundo, y 40 desde aquella notable actuación en el Mundial de la Argentina donde fueron comandados por el histórico Teófilo Cubillas. Agregado a este contexto, el no haber marcado en suelo oceánico y la ausencia de Paolo Guerrero incrementan más la inquietud de los fanáticos del país sudamericano.

A diferencia del segundo tiempo que se jugó en Wellington, el equipo de Gareca salió decidido a buscar la ventaja desde el pitazo inicial, y como era de esperarse, Nueva Zelanda planteó el partido con una línea de 5 buscando solidez defensiva y hacer daño desde la pelota quieta. Sólo 3 minutos pasaron para que Advíncula avisara tras un disparo con la zurda que se estrelló en el poste.

A los 28 minutos de la primera mitad, Cuevas recibió un balón largo por la izquierda y terminó habilitando a un Farfán que venía entrando al área. La foquita le rompió el arco a Marinovic y dejó sin reacción al arquero neozelandés. 20 minutos después del intervalo, Christian Ramos puso el gol de la tranquilidad con un remate de zurda luego de aprovechar un rebote de un tiro de esquina.

Tras la clasificación, Perú se convirtió en la última selección en ingresar al Mundial de Rusia y compartirá el bombo 2 junto a España, Suiza, Inglaterra, Colombia, México, Uruguay y Croacia. El sorteo se llevará a cabo en el mes de diciembre.

Además, el Ministerio de Trabajo y Promoción de Empleo (MTPE) de Perú confirmó el martes 14 de noviembre que de clasificarse, el jueves 16 sería feriado nacional. Por lo que habrá una larga noche de celebración en territorio incaico.