Sufriendo, al igual que todas las selecciones con máximas aspiraciones en Rusia, Inglaterra se dio el gusto de comenzar con una victoria su camino en la 21ra Copa del Mundo. Fue 2 a 1, ante Túnez, gracias a dos apariciones de Harry Kane.

En una ciudad de Volgogrado que lució invadida por mosquitos, el seleccionado conducido por Gareth Southgate inauguró con éxito su camino en el grupo G con una agónica victoria ante los africanos. Con los tres puntos comanda la zona junto a Bélgica, que a primer turno vapuleó 3-0 a la debutante Panamá.

En los primeros minutos los europeos se perdieron dos goles cantados, en los pies de Jesse Lindgard y Raheem Sterling. No obstante apareció Kane para abrir el marcador a los once minutos tras capturar un rebote del arquero tunecino Mouez Hassen, imposibilitado de contener un gran cabezazo de John Stones.

Túnez, en desventaja respecto a la supremacía que ejercían los ingleses, llegó a la igualdad con un penal sancionado tras un manotazo del Kyle Walker sobre Fakhreddine Ben Youssef. Desde los doce pasos Ferjani Sassi no dudó y superó la estirada de Jordan Pickford sobre los 35 de la parte inicial.

En un complemento sin aproximaciones riesgosas en las áreas, el trámite del juego se decidió con el tiempo adicional. Una vez más el delantero de Tottenham capitalizó una asistencia involuntaria del fondo tunecino y filtró la pelota en el primer palo con un cabezazo a quemarropa.

Así Inglaterra volvió a ganar en un Mundial tras retirarse sin alegrías de Brasil 2014, cortando una racha que se extendía al triunfo por la mínima ante Eslovenia en la fase de grupos de Sudáfrica 2010. La próxima parada para los de Southgate será ante la débil Panamá.

Los goles: