Con igualdad total en puntos, goles marcados, diferencia de gol y resultado entre ambos, Japón logró meterse en octavos al acumular dos tarjetas amarillas menos que Senegal. Con ese panorama los nipones renunciaron a jugar ante Polonia, su último rival del grupo H, a sabiendas de su clasificación asegura.

En este sentido Kara Thioune, portavoz de la Federación Senegalesa de Futbol (FSF), declaró a la BBC la necesidad de que se revea el criterio del Fair Play, exigiendo además que en el futuro se penalice “a un equipo que juega así” como lo hizo Japón.

Sobre el final del encuentro ante Polonia, los jugadores asiáticos renunciaron a atacar a su rival, mientras Colombia se adelantaba ante Senegal. La escena fue similar a la que se dio entre Francia-Dinamarca y generó el rechazo generalizado del público.

“La FIFA adoptó un nuevo sistema, ¿pero soluciona la regla del juego limpio todos los problemas? Tras el partido no le pasó nada a Japón ni a Polonia. Debería haber alguna forma de penalizar a jugadores, entrenadores o equipos por esa actitud”, remarcó Thioune.

Por último, en la carta enviada FIFA la federación de Senegal hizo foco en la falta de espíritu deportivo de la medida: “Desafía la noción de la FIFA de que hay que contabilizar el número de tarjetas, ya que pierde su significado y su interés cuando el equipo que carece de juego limpio no tiene miedo a una penalización”.