Real Madrid se clasificó sin sobresaltos a la final del Mundial de Clubes tras derrotar 3-1 a Kashima Antlers en Abu Dhabi.

El conjunto dirigido por Santiago Solari resolvió la cuestión entre los 44 minutos del primer tiempo y los 10 del complemento. Allí consiguió los tres goles, con un protagonista excluyente: Gareth Bale. El galés anotó todos los tantos Merengues y se llevó el balón a casa.

El primero y el tercero fueron tras sendos pases de Marcelo y el restante aprovechando un error defensivo.

Doi, a diez del final, hizo el descuento para los japoneses, que luego del primer gol recibido se desmoronaron.

Ahora, Real Madrid jugará la finalísima este sábado a las 13.30 frente al sorprendente Al Ain, mientras que el tercer puesto lo definirán River y Kashima, el mismo día a las 10.30 hora argentina.