Bélgica escaló a lo más alto del hockey sobre césped masculino al consagrarse en el Mundial de Odisha 2018 como el mejor equipo del mundo después de imponerse 3 a 2 en los shootout frente a Holanda, luego de los 60 minutos reglamentarios en los que no hubo goles.

Fue un partido demasiado parejo, con numerosas ocasiones: 16 penetraciones al círculo para los Leones Rojos y 15 para la Naranja Mecánica con cinco tiros por lado, pero sin goles; a diferencia de la final de La Haya 2014, donde Australia goleó 6 a 1 a los Países Bajos, y de Río 2016, donde Argentina derrotó 4 a 2 a Bélgica.

En la tanda de penales, el inicio fue cuesta arriba para los belgas ya que fallaron sus primeros dos intentos mientras que Holanda había convertido uno. Luego apareció la figura de Vincent Vanasch, mejor arquero de 2017, para equilibrar la tanda y para dar vuelta la serie por sí mismo. Tapó los remates de Mirco Pruijser y Thijs Van Daam y forzó los fallos de Seve Van Ass y Jeroen Hertzberger para determinar el 3 a 2 definitivo.

Así fue como Bélgica se llevó este Mundial sin perder un partido, ganó seis y empató uno (2-2 frente a India en fase de grupos), a base de una férrea defensa del círculo y una mentalidad implacable en la etapa de eliminación directa, donde convirtió 18 goles y concedió solo dos.

Si bien los Juegos Olímpicos tienen una dinámica distinta en el día a día, aunque el formato de competición sea el mismo, aquel partido decisivo de Río 2016 fue el preámbulo de este campeonato mundial de Odisha 2018. Un equipo belga compacto, que cuenta con dos jugadores galardonados por la Federación de Hockey Internacional como mejor Jugador del Año (John John Domen en 2016 y Arthur Van Doren en 2017), pero que nunca había obtenido una medalla en Copas del Mundo.

Fue justamente en Odisha donde llegó por primera vez a una final y donde consiguió su primera medalla después del quinto lugar obtenido en La Haya 2014.