Robin Van Persie tomó la decisión de colgar los botines. El delantero que suma más de un centenar de partidos en la selección holandesa se despidió del fútbol con la camiseta del club que lo vio nacer allá por 2002: el Feyenoord de Róterdam.

El goleador fue sustituido en el minuto 92 por Dylan Vente, momento en el que todo el estadio se puso de pie y tanto sus compañeros, como los jugadores del ADO La Haya y hasta los árbitros formaron un pasillo de honor para despedirlo.

Aunque el adiós tuvo un sabor agridulce, ya que su equipo terminó cayendo como local, nada pudo opacar el emotivo momento que tuvo como protagonista a quien fuera dos veces galardonado como máximo artillero de la Premier League.

Después del partido, Van Persie dio una vuelta olímpica junto a sus dos hijos y lanzó camisetas con su nombre a las tribunas entre los aplausos del público, que coreó su nombre durante un buen rato.

Repasá el sentido momento de su despedida: