Hay jugadores que serán recordados por siempre. Hombres que se ganaron un lugar en el Olimpo del fútbol gracias a su talento. Gordon Banks tuvo mucho de sobra de aquello, y así se metió entre los mejores exponentes bajo los tres palos en el siglo XX. Este martes el dijo no más a los 81 años.

El club Stoke City, por donde pasó el golero que alcanzó la gloria con la obtención de la Copa del Mundo de 1966 ante sus compatriotas, anunció la triste novedad en las redes sociales.

“Con gran tristeza anunciamos que Gordon falleció en paz esta madrugada”, señaló su familia en un comunicado difundido por la cuenta de Stoke City en Twitter.

Conocido con el apodo de “Banks of England”, gracias a la seguridad que demostró en sus 73 partidos como internacional, fue nombrado por la FIFA seis veces consecutivas como el mejor arquero del mundo, entre 1966 y 1971. A nivel clubes actuó en Leicester (1959-1967) y en el Stoke (1967-1973).

Con un total de 628 partidos durante su carrera, donde también militó en el Fort Lauderdale Strikers estadounidense y St Patrick’s Athletic, de Irlanda del Norte, la misma culminó de forma abrupta al perder la visión del ojo derecho en un accidente automovilístico.

Otro de sus mayores reconocimientos se dio en la Copa del Mundo de México 1970, cuando Inglaterra enfrentó a Brasil y Banks se dio el gusto de efectuar la bautizada “mejor atajada del siglo” ante un cabezazo de pique al piso y a quemarropa de Pelé.

Por último, varias figuras del fútbol mundial lo despidieron con profundo pesar. Entre ellas otra leyenda inglesa y excompañero en los Tres Leones, el fantástico Bobby Charlton: “Gordon fue un arquero fantástico, sin duda uno de los mejores que tuvo Inglaterra. Me enorgullecía llamarlo compañero de equipo. Será profundamente extrañado. Nuestros pensamientos están con su familia en este momento tan triste”, sostuvo.