Tras pasar seis de los veintidos años a los que fue condenado por el asesinato de su examante, el arquero Bruno Fernandes salió de prisión. Luego de haber recibido la libertad condicional el pasado 24 de febrero, el Boa Esporte de la serie B de Brasil decidió sumarlo a sus filas y revolucionó a todo el país. El club del interior de Minas Gerais prosiguió con el fichaje pese a la pérdida de patrocinadores y a las críticas que originó su contratación.

“Estoy muy feliz con esta oportunidad. Me estoy preparando desde hace bastante tiempo. Pasar por lo que he pasado no ha sido fácil. Sinceramente, no me preocupa lo que la gente diga por ahí. Me concentro en mi trabajo. Lo importante para mí es volver a empezar”, dijo a la prensa.

El arquero se mostró tan ajeno a la situación que hasta se animó a fantasear con jugar en la selección. “Voy a dar aquí lo mejor que tengo. Voy a dedicarme. Y voy a dejar que eso se produzca naturalmente”, respondió al ser consultado sobre si soñaba con vestir la verdeamarelha.