En su segunda presentación de la Ligue 1 de Francia, Olympique de Marsella venció al PSG por 1 a 0 y el clásico terminó en escándalo. Desde el inicio del partido, el encuentro estuvo lleno de faltas y discusiones entre los jugadores. Durante los últimos minutos, el árbitro (Jerome Brisard) expulsó a cinco jugadores: tres del PSG y dos del Olympique.

Las primeras dos rojas fueron para Leyvin Kurzawa y Jordan Amavi, que tuvieron un fuerte cruce de manos y patadas. Otros dos que se fueron a los vestuarios en los minutos finales fueron Leandro Paredes y Darío Benedetto, ambos por doble amarilla. Tras una falta del delantero, Paredes fue directamente contra el Pipa, y a partir de ahí se desencadenó el escándalo.

Por último, el árbitro fue a revisar una situación al VAR y terminó expulsado a Neymar. En la situación final, el brasileño golpeó a Álvaro González, y retirándose al vestuario soltó: “Es un racista, por eso le pegué”, disparó el delantero del PSG.

“Neymar me dijo que fue un insulto racista. Todos tenemos la misma opinión. El racismo no puede existir en el fútbol, el deporte y nuestra sociedad”, reconoció Thomas Tuchel, entrenador del PSG, en rueda de prensa.