Todo estaba preparado para que sea una fiesta. Si hay algo que caracteriza al fútbol brasileño es por contar con apasionantes torneos regionales donde los clásicos de cada zona del país se esperan con ansias. Ayer debían enfrentarse Coritiba vs Atlético Paranaense, pero el partido ni siquiera tuvo su pitazo inicial: a minutos de la salida al campo de juego una orden enviada por la Federación Paranaense de Fútbol (FPF) instaba a que el partido se suspendiese, no porque un hincha del Coxa había perdido la vida a manos de un policía en la previa, sino debido a que la organización no quería que el clásico se transmita por Facebook y YouTube, como habían acordado ambos clubes.

El partido, entonces, fue suspendido apenas minutos antes de las 17:00, con las tribunas del Arena da Baixada repletas con los jugadores (entre ellos Lucho González) realizando el precalentamiento sin saber qué estaba ocurriendo.

El hecho generó la bronca del director de marketing de Atlético Paranaense, Mauro Holzmann, quien explotó toda su rabia para con la organización a través de YouTube:

“Le quiero explicar la situación a los hinchas de los dos equipos. Atlético Paranaense y Coritiba no vendieron sus derechos por la limosna que ‘RPC’ nos quiso dar. Y hoy nosotros queremos hacer la transmisión de forma gratuita por Facebook y por Youtube”

Posteriormente, el sitio GloboEsporte informó que en la previa se habían producido incidentes y tumultos que derivaron en la represión policial en los ingresos al estadio, un sargento disparó su arma cargada, acabando así con la vida de un hincha que sufrió un balazo y tuvo que ser trasladado inmediatamente a un hospital cercano, aunque medios brasileños resaltan que murió camino al mismo.

La Policía habría separado de la fuerza al oficial involucrado y se le abriría una investigación.