El arquero es uno de los puestos más narcisistas que hay en el fútbol. Un acierto o error lo marca como héroe o responsable del resultado de un partido y, además, tienen que saber cómo sobrellevar los altibajos de la autoconfianza. También es sabido que la edad madurativa de este tipo de jugadores es más lenta y el pico de rendimiento se da a partir de los 31 años.

Francisco Rivadeneira regresó a los entrenamientos luego de dos semanas de aislamiento por haber sido positivo de Covid-19, con la fortuna de que fue asintomático, con lo cual no tuvo problemas para seguir con su preparación física. “Pedí quedarme en un hotel en Capital para no contagiar a mi familia. Hubo días que me entrené doble turno porque la cabeza te mata sino, jaja. Tenía muchas ganas de volver al césped”, afirma el arquero del Ciclón.

El tucumano llegó al club en 2013. Luego de haber sido observado en su provincia natal, estuvo tres meses a prueba en San Lorenzo y quedó para sumarse a la pensión. Rivadeneira admira a Torrico y tuvo la suerte de compartir una de las burbujas con él. “Es mi compañero, pero no puedo dejar de verlo como siempre lo vi: como un ídolo”, se confiesa el juvenil de 1.80 mts en diálogo con Pasión Azulgrana.

– ¿Qué cosas aprendés con Torrico?

– La tranquilidad que transmite, su seguridad y el redoblar todo lo que hace. Ahora, compartiendo más, vos decís ‘va a evitar algunas cosas’, pero no. Con la edad que tiene, hace el doble. No lo ves como una persona grande, lo sentís como un pibe más. Es un crack con todas las letras.

– ¿Te llevaba a los entrenamientos?

– Exacto. Porque teníamos el mismo horario y se ofreció a darme una mano. El primer día fui en Uber y me arrancó la cabeza, jaja. Entonces me dijo que si quería me acercaba para que gastara menos. Hablas con él y te reís todo el tiempo. En el auto le gusta cualquier música alegre para despejar.

– En su presentación, se lo escuchó a Soso muy técnico para explicar los conceptos. ¿A ustedes cómo se los transmite?

– Te lo dice de la mejor manera para que entiendas como si fueras uno más del cuerpo técnico. Te planifica para que lo tengas bien marcado a la hora de desarrollarlo. Nos pide que seamos un jugador más, pero cuando no se puede se tira la pelota lejos. Cuando estuve con el entrenador de arqueros de Almirón me explicó algunas técnicas para tener una mejor visión de campo. Soy de ver videos de Ter Stegen y más que nada del fútbol inglés, como Alisson.

Francisco Rivadeneira, quien sostiente que la alimentación y el descanso también forman parte del entrenamiento, formó parte del plantel bicampeón de la Reserva en 2019 y hoy disfruta de su presente con la Primera de San Lorenzo.