En 1981 se estrenó un hito para los amantes futboleros, la película Escape a la Victoria, que contaba la historia verídica de un grupo de prisioneros bajo el régimen nazi aunque con un final de Hollywood que poco reflejó el verdadero desenlace.

A casi cuarenta años de la cinta, que incluyó a futbolistas profesionales en el casting, Osvaldo Ardiles, quien fue uno de los elegidos, contó divertidas anécdotas del film. “En Japón yo decía que fui campeón del mundo, pero ellos me preguntaban por la película”, recordó en diálogo con Cadena 3.

El casting del film encontró a Ardiles siendo figura en Tottenham y con un aspecto que él mismo definió como ideal para su papel. “Estaba en Inglaterra y buscaban jugadores de fútbol para hacer esta película. Yo era bueno en todos los puntos. Era campeón del mundo, chiquito, flaquito y medio muerto de hambre, que era lo que pedía la película, porque estábamos en un campo de concentración”, detalló.

Dentro de las estrellas elegidas destacaban varios jugadores, como Bobby Moore y Pelé. El brasileño, fiel a la cacería que padecía en el campo, resultó lesionado y volvió para un cierre glorioso: “Jugó ocho minutos y se fue porque le estaban pegando. Jugamos 10 contra 11 todo el partido. Perdíamos 4-0 y cuando estábamos 4-4 dijo ‘I’m OK’ y entró de nuevo”.

El final de la cinta tiene a Ardiles haciendo un penal donde el actor Sylvester Stallone se luce para contener el envío: “Cuando se produce el penal, que lo hago yo, toda la gente me dice ‘cómo hiciste ese penal’. Pero bueno, yo les digo que estaba en el guión. Si ves la luz en la cancha, hay un sol muy fuerte, muy lindo. Y cuando lo ataja, pasaron 34 tomas. Se hizo de noche. Casi nos quedamos sin escape”, bromeó.

El toque hollywoodense en el guión marcaba que tras ello el famoso intérprete de Rocky remata su faena con un gol imposible que fue desestimado por pedido de los jugadores: “Cuando Stallone ataja el penal, el guión decía que tomaba el balón, se pasaba a los 11 alemanes y hacía el gol. Pero Pelé y Bobby Moore dijeron ‘pero si no sabe ni parar la pelota, ¿cómo va a hacer todo eso?, es imposible’. Fijate el penal. Era un domingo y había que terminar sí o sí”, cerró Aussie.