Corrían los comienzos del milenio cuando Boca transitó su apogeo futbolístico en todas las competencias, teniendo en Jorge Bermúdez un baluarte inquebrantable de seguridad y eficacia en la zaga central. No por nada el Barcelona se desesperó por contratarlo, pero curiosas maniobras por parte de la dirigencia “Xeneize” dejaron al colombiano sin la posibilidad de llegar a España.

“Después de ganarle al Real Madrid en Tokio, el Barcelona se fijó en mí para que acompañe en la defensa a Frank de Boer. Llegó un comunicado oficial y hablé con las autoridades, pero desgraciadamente no me dieron el aval. Los dirigentes terminaron solicitando dinero para sus cuentas. Se dañó el negocio, se cayó todo y en una reunión de grupo que tuvimos se lo dije a Oscar Córdoba y diez compañeros más para que quedara claro por quiénes estábamos rodeados”, confesó abiertamente.

Entre otros detalles que reveló en ESPN, contó que “no era justo que nosotros en la cancha nos entregábamos cada partido como si fuera una final y afuera había gente tan metódica y maquiavélica que no reconocía nuestro trabajo”, a tal punto que en la fiesta del centenario del club no fue invitado. “Me hubiera gustado estar pero tuve diferencias notorias con la comisión directiva. Mi problema personal es con Macri, nunca con Boca. No se puede tener un presidente que quiere sacarles plata a los jugadores. No tiene en el pecho ningún sentimiento. Me dolió que me cortara la posibilidad de ir al fútbol europeo y se lo dije en la cara”, disparó.

De hecho, el ex defensor formó parte de la lista de Jorge Amor Ameal en las elecciones de 2015, cuando Daniel Angelici (del riñón del ex Presidente de la Nación) fue reelecto como mandamás y también en las últimas de 2019, en las que contaron con el apoyo de Juan Román Riquelme y marcaron el final de su gobierno de ocho años.