Ayer se celebró en Milan la gala de The Best, que marcó a Lionel Messi como el ganador al mejor jugador del mundo de acuerdo a FIFA, pero otro de los premios que se entregó involucró a Marcelo Bielsa, ya que el Leeds, equipo que el Loco dirige, se alzó con el Fair Play por aquella acción en la que dejó hacerse un gol ante Aston Villa.

Mediante una carta, el técnico argentino agradeció semejante distinción y destacó la influencia de su madre, por enseñarle a distinguir lo que estaba bien y lo que estaba mal, y de Newells, por ser el lugar donde aprendió a vivir el fútbol de una forma particular.

El texto entero que hizo llegar Bielsa

Buenas noches. En el partido entre el Leeds y el Aston Villa de la temporada 2018/19 convertimos un gol cuando el oponente no estaba en condiciones de jugar el partido. Inmediatamente después, cuando el juego se reanudó, servimos la situación a nuestro rival de poder convertirnos un gol e igualar el partido.

La FIFA decidió reconocer nuestro comportamiento. Naturalmente quiero agradecer, compartir y dedicar esta distinción a la FIFA, al Leeds United y a sus hinchas, que no cuestionaron mis acciones cuando podrían haber reclamado que se respetara la decisión oficial pero, en cambio, aceptaron mi particular interpretación de diferenciar algo que es legal de algo que es injusto. Mi ayudante y el capitán, Liam Cooper, se hicieron presentes en este evento. El primero influenció significativamente en mi decisión y el segundo representa al jugador que apoyó mis instrucciones.

Cuando se elige cómo actuar lo más difícil no es distinguir entre el bien y el mal, sino aceptar las consecuencias de lo que corresponde. Ahí hay un inmediato efecto y lo más importante es rever nuestro comportamiento. En este caso no hubo tiempo de reflexionar y tuvimos que intervenir instantáneamente. Nuestra reflexión estuvo condicionada por la educación, el ejemplo y seguridades.

Quiero mencionar a mi madre, quien me enseñó a distinguir entre lo que está bien y lo que está mal. También a Newell’s, el club al que pertenezco y en el que durante 20 años aprendí a vivir el fútbol de una forma particular. Hay razones permanentes en mi vida, como mi familia y mis amigos, que me recuerdan los valores que no deben ser olvidados.

El fútbol, por su enorme impacto en estos tiempos, opera en algunas cuestiones de ética moral y está especialmente involucrado en algunas cuestiones. No es conveniente comentar en realidades que son imaginarias y no existen.

Sin embargo, creo que la mayoría de los que elegimos esto tenemos el deber de hacer las cosas correctas. Con gran esfuerzo, mantendremos la igualdad y la decencia. Este reconocimiento que la FIFA que está dando esta noche es positivo porque reconoce el mismo comportamiento que algunos anónimos hacen todos los días.

Marcelo Bielsa”.