El síndrome Hakim-Adams, enfermedad neurológica que es difícil de diagnosticar y los médicos suelen confundir con Alzheimer, Parkinson o síntomas propios de la vejez, es el mal que ataca al querido ginecólogo que hizo historia en el fútbol. Se le detectó en mayo del 2018 y desde entonces lucha por recuperarse lo mayor posible.

“Hay que tener paciencia. Pero anda bien, lo va a ir a ver un doctor estos días y lo piensan llevar otra vez a su casa, siempre acompañado de un médico o enfermero, luego lo vuelven a internar. Tuvo mejorías. Se baña solo, camina, va y viene. A veces está un poco perdido, hay que cambiarle los medicamentos. Hay que ir de a poco. Lo vamos a llevar al country que tiene en Moreno, para que se acomode un poco. Pasa que él dormía de día y vivía de noche, llegaba del programa de radio a la 1.00 y se acostaba a las 10.00. Hay que adaptarlo. Antes, iba el kinesiólogo a la casa a las tres de la tarde y se tenía que ir porque Carlos dormía”, explicó Jorge, su hermano, para llevar tranquilidad a través de Olé.

La familia del ex DT piensa en llevarlo a escenarios que le despierten recuerdos emotivos fuertes, como el country de Estudiantes o la construcción del nuevo estadio. ¿Quiénes son los que lo visitan con frecuencia? Alberto Poletti (ex compañero de equipo), Jorge Burruchaga (ex dirigido en dos Copa del Mundo), Miguel Angel Lemme (ex ayudante de campo), Carlos Pachamé (ex compañero como jugador y cuerpo técnico) y el ‘Bocha’ Flores (ex compañero).