La gestión de Daniel Angelici, entre varias irregularidades, no obstaculizó la salida de Santiago Ramos Mingo, un prometedor defensor que emigró a Europa sin dejarle un peso al club que lo formó.

Con Jorge Amor Ameal a la cabeza, los encargados del Departamento de Fútbol se encargaron de que no ocurriera lo mismo Maximiliano Salazar, enganche categoría 2001 que no tenía vínculo firmado. Es así que se reunió con Jorge Bermúdez para poner el gancho por tres temporadas.

La posibilidad de que sea cedido a préstamo crece con fuerza dado que Eduardo Coudet lo quiere para el Inter de Porto Alegre. Habría opción de compra por el 50% del pase.