Con la (tardía) intención de que los clubes no pierdan a sus futbolistas convocados para representar a su país en la fecha FIFA de fines de marzo, se modificó la agenda de una manera desprolija. De esta manera, la Supercopa Argentina prevista para el jueves 4 de abril en Mendoza, quedó vacante y sin confirmación oficial.

¿Por qué? Rosario Central enfrentará al ganador de Atlético Nacional-Libertad de Paraguay (Tercera fase) y Boca jugará disputará, dos días antes, su compromiso de Fase de grupos contra Atlético Paranaense, en Brasil.

Incluso Edgardo Bauza se había mostrado reacio a alterar la organización pactada pero este motivo de fuerza mayor se tornó inevitable. Ahora la AFA deberá consensuar con las instituciones y ver si se pone en juego antes de la Copa América o se posterga para la segunda mitad de 2019.