A once años de la goleada que Bolivia le propinó a Argentina en La Paz, que esta tarde será escenario de un nuevo duelo entre ambos, Joaquín Botero, gran figura de aquel partido, recordó el pedido de clemencia de sus rivales y el premio extra que percibieron por el resultado.

“Los argentinos nos pedían que bajáramos la intensidad y la bajamos. Nos decían ‘ya está, ya tienen cinco’. Yo hablé sobre ese pedido con Marcelo Martins y también lo comenté con Walter Flores, porque nos pedían que no les hagamos más goles, pero de por medio estaba un premio que íbamos a recibir por cada gol que marcáramos en ese partido y obtuvimos 60 mil dólares. Eso se repartió entre los 22 jugadores por partes iguales, nos tocaron casi tres mil a cada uno”, recordó Botero al diario El Deber.

Además, quien marcar tres goles y repartiera igual cantidad de asistencias, aseguró que el resultado puede repetirse si se combinan algunos factores: “Se le puede volver a meter seis goles a Argentina, ya han pasado más de 11 años y se puede repetir. Depende de los jugadores, de cómo jueguen ellos y de hacerse fuerte en La Paz”.

A los 42 años y tras volver al fútbol este año en Universidad San Francisco de Asís, Botero resumió el poderío de aquel equipo que fue apabullado: “En el banco estaba el mejor jugador de la historia del fútbol y en la cancha el mejor de la actualidad. También estaban (Sergio) Agüero, (Ángel) Di María, entre otros, los mejores de Argentina, que incluso siguen jugando en Europa y ganan muchos millones. Para nosotros fue maravilloso ganarles”.