En la esquiva ciudad de Dublín, donde Los Pumas nunca pudieron imponerse, el seleccionado local hizo méritos desde la posesión y el dominio en las formaciones fijas para solventar un éxito que tomó cuerpo a partir de la última media hora.

Desde el inicio del juego, y como era lógico por el tenor del rival -segundo en el escalafón IRB-, Los Pumas se vieron obligados a defender sin la pelota y en la proximidad de su propio campo. A través del pie de Jonathan Sexton, y desde el dominio en las formaciones fijas, el Trébol lanzó punzantes ataques.

En uno de los primeros avances a fondo, el medioscrum Kieran Marmion rompió marcas y se filtró bien pegado a la formación. La respuesta albiceleste llegó con una corrida de Matías Orlando y una buena gestión en el cuidado de la guinda que le permitió a Bautista Delguy sumar otro try, en un año impresionante para el wing formado en Pucará.

Los de verde alcanzaron otro try por medio del neozelandés Bundee Aki, que en carrera superó el tackle del capitán Pablo Matera y se zambulló en el in goal. No obstante el pie de Nicolás Sánchez fue vital, y con tres penales en los 40 iniciales, dejó al equipo del Bocha en carrera al cierre de la primera mitad: 15-14 para el local.

En el complemento el tucumano revirtió el score aunque la ilusión duró poco. Los conducidos por Joe Schmidt se multiplicaron en intensidad y presencia física, sellando el éxito 28-17 por medio de Sexton y con el try que firmó Luke McGrath, desde el scrum, una formación que fue un dolor de cabeza sin solución para Los Pumas.

El próximo sábado se vendrá una parada en Lille para enfrentarse a Francia, que llega golpeado tras caer hoy ante Sudáfrica en un año de transición y lleno de reveses para Les Blues. Hoy sólo se pudo defender ante el Trébol, que por insistencia se llevó por delante al equipo de Ledesma.