Siete años para regresar, séptimo ascenso del conjunto de San Martín. Chacarita culminó un trabajo de todo un año igualando 1-1 ante Argentinos con goles de Cabrera para la visita y Salinas de penal para el local.

Se definía el último ascenso a Primera División, con la vista puesta en San Martín y el oído en Puerto Madryn con lo que pasaba entre Guillermo Brown y Boca Unidos, así se vivió Chacarita vs. Argentinos.

El Bicho, ya coronado con la vuelta a la máxima categoría, pero con algunas bajas de trascendencia visitaba al Funebrero que tenía toda la ilusión de volver. Y su gente lo hizo notar, copando incluso la tribuna popular visitante, abierta por la demanda de la ocasión.

Chaca debía ganar para asegurar el ascenso, o empatar y esperar que Brown no gane en el Sur, lo que forzaría un empate.

En los primeros instantes, Nico Oroz hizo gala de su buena pegada en una pelota parada pero su remate terminó siendo despejado por el arquero Chaves.

Pero el Bicho no fue de paseo, lo demostró Fydriszewski con un disparo cerca del primer palo que paralizó por momentos los corazones funebreros.

Los nervios eran peores rivales para los hombres de Coyette que los propios jugadores de Argentinos en el inicio del partido.

El encuentro era disputado, en Chacarita pesaban las piernas y la visita buscaba aprovecharlo con una presión constante en mitad de cancha para agarrar al Funebrero desarmado.

A los 26 minutos, el fútbol encontró la lógica en San Martín. Tras un espantoso pase atrás de Mellado en el círculo central, la jugada terminó habilitando a Cabrera que definió con simpleza ante la salida de Trípodi. Uno-cero abajo y baldazo de agua fría para el Tricolor.

Pero a los 36 minutos del primer tiempo, Nico Oroz fue a buscar una pelota que parecía perdida y Chaves lo derribó violentamente. Pompei no dudó, claro penal. Salinas lo cambió por gol con un potente disparo que el arquero no pudo detener por su violencia.

Con el empate en ambos estadios al término del primer tiempo, Chaca lograba el tan ansiado ascenso. Faltaba un tiempo, quedaban muchos nervios por gastar.

El primer cartucho que gastó Coyette fue la inclusión de Alderete por Ibáñez, para liberar más en la cancha.

Brian Romero tuvo la oportunidad de volver a inclinar el resultado a favor de los de Heinze pero, con una tapada increíble, Trípodi alejó el peligro para que haya alivio en las tribunas.

Cerca de los 15 minutos del complemento, Salinas fue el protagonista de dos jugadas con peligro de gol, pero el nueve no pudo concretarlas y el resultado seguía igualado.

Los minutos se hicieron interminables, pasó a importar más lo que pasaba en Madryn que lo que sucedía en San Martín, pero finalmente todos los hinchas del Tricolor pudieron regresar a la máxima categoría del fútbol argentino.

La fiesta se desató en las tribunas y el campo de juego, con rotura de travesaño incluida. ¡Bienvenido, Chaca, al fútbol grande!

Mirá los goles del partido: