Tuvo que elegir hacia donde dirigir sus cañones y priorizó la Copa Sudamericana, pero se quedó en la puerta de la gloria al caer en la final. Ahora es tiempo de encauzar el rumbo en la Superliga si es que el pueblo Sabalero no quiere pelear por el descenso a la Primera Nacional. Con más irregularidades que atributos, el camino del equipo en este semestre fue en ascenso pero, de pronto, el castillo de ilusiones se desvaneció y la posibilidad de sumar la primera estrella quedó en la nada.

Ese golpe al mentón se sintió y comenzó a desnudar una relación entre Pablo Lavallén y la dirigencia, por lo que el DT abandonó el barco. En el horizonte afloran un trascendente choque ante Aldosivi y el jueves 12 el cierre de año frente a Arsenal. Con apenas siete capítulos en el certamen doméstico para 2020, los puntajes determinarán los grupos para la Copa Superliga y quiénes perderán la categoría.

Más que nunca, en las puertas de un año electoral, el presidente José Vignatti tiene poco margen de error. Porque además de conseguir el técnico que pueda levantar vuelo con este plantel, también es verdad que se romperán contratos y varios exponentes se irán antes de lo previsto. En ese sentido, aparece Ramón Díaz como el candidato predilecto de la Comisión Directiva. El riojano viene de dirigir al Pyramids FC de Egipto y tiene ganas de agarrar un proyecto serio en el fútbol argentino. ¿Se le dará?