La Selección Argentina de Básquetbol inició su camino de la mejor forma posible en el Mundial de España. El conjunto de Julio Lamas venció al duro Puerto Rico por 98-75, en una actuación gigante de Luis Scola, quien marcó 20 puntos.

Gratamente satisfactorio fue el partido inaugural de Argentina en el grupo B. Es que tanto el quinteto inicial que plantó Julio Lamas, como aquellos que sumaron minutos desde el banco, demostraron un juego superlativo. La contundencia ante el aro y la solidaridad defensiva fueron los pilares sobre los que descansó el sólido triunfo ante un siempre duro y peligroso Puerto Rico, el cual había vencido a la albiceleste en la fase previa. Ahora Argentina chocará ante Croacia, para enfrentar después sucesivamente a Filipinas, Senegal y Grecia.

Justamente en la antesala a esta competición, Argentina mostró una versión preocupante y que hacía dudar sobre el nivel real del equipo. Esas caídas ante los boricuas, Serbia y España, sumadas a las ausencia de Manu Ginóbili (no se recuperó a tiempo de una fractura de peroné) y de Carlos Delfino (fractura en el pie derecho), provocaron un clima de tensión y nerviosismo en el ámbito basquetbolístico. Sin dudas, el temporal fue disipado con esta sólida victoria.

Argentina lo ganó por compromiso y por presión ejercida sobre el rival. Aunque sin dudas, la noche fue especial por el alto nivel de efectividad que mostró el representativo nacional. Los números hablan por sí mismos: Luis Scola (20 puntos), Andrés Nocioni (18) y Selem Safar (18). El intenso goleo de tres piezas claves, sumado el esfuerzo de Walter Herrmann, fueron demasiado para el rival centro americano.

Durante la primera mitad, el equipo campeón de los Juegos Olímpicos en Atenas 2004, dominó en base a un desgaste físico intenso para cerrar todos los caminos, y a la aparición estelar de los nombres ya citados. Fueron ráfagas de cada uno de ellos, pareció que cada lanzamiento encestado conseguía darle fuerzas a otro protagonista. El buen trabajo de Pablo Prigioni desde el eje de cancha, repartiendo bien el juego y las acciones, le permitieron a la ya mermada Generación Dorada colocarse siempre arriba en el marcador.

Los dos primeros cuartos depositaron el score 45-38 en favor de los argentinos. El aporte de aquellos que militan en la Liga Nacional fue clave también. Campazzo relevó bien a Prigioni, Safar aportó con sus bombazos y tanto Mata como Leo Gutiérrez levantaron bien alta la bandera de Peñarol, el monarca de la escuela de cracks que es la competencia local. En el tercer cuarto Safar se encargó de mantener a raya a Puerto Rico, al llegar a los 12 puntos para él. Lógicamente el cansancio apareció y fue ahí donde emergió la figura de Chapu.

Nocioni sumó y aportó, como es habitual en él, tanto en defensa como en ataque. Cuando la mira se descalibró, algo que irremediablemente iba a pasar, fue el hombre de Real Madrid quien sacó la cara por el equipo. Esos diez minutos de la tercera etapa fueron vitales para soportar el ritmo del final, es que en ese lapso Argentina se adueño del balón definitivamente y, con posesiones más largas, lo cerró con un parcial 24-11 a su favor. Indescontable para Puerto Rico.

El último período estuvo de más. La suerte estaba echada a favor del quinteto de Lamas. La chicharra sonó en Sevilla, y Argentina inició de una manera brillante su paso por el Mundial de España 2014. Mañana desde las 8:30 se medirá ante el rival más duro del grupo B: Croacia, el cual sufrió bastante para vencer a Filipinas por 81-78.

Foto: Clarín