Seis Balones de Oro para el 10, que pasó al frente en 2019; cinco para el astro luso. Así se resume el podio de los dos dueños absolutos de la década futbolística mundial. Aún hoy, con ambas estrellas en ligas diferentes, las comparaciones abundan y ambos concentran las miradas semana a semana.

Lo cierto es que nuevos valores asumen en la elite y otros pretenden ratificar lo que vienen asomando. Neymar supo disputarles el trono, aunque los conflictos extrafutbolísticos opacaron su brillantez. Luka Modric arrasó con los premios en 2018, tras haber conducido a Croacia al subcampeonato del mundo en Rusia y tras haber ganado la Champions League con el Real Madrid. Y el defensor Virgil Van Dijk, del Liverpool, es firme candidato a permanecer por mucho tiempo en los primeros peldaños de todos los listados.

Pero el delantero de la Juventus aportó un nombre en especial: Kylian Mbappé. En un acto promocional de Nike, se lo vio en un video dialogando con un pequeño que le preguntó por el jugador del futuro: “Él es el futuro y es el presente. Es un jugador fantástico y además es muy rápido. Será el futuro”.

“Crecí con el mito de Zidane, y luego amé a los grandes futbolistas brasileños. De Pelé a Ronaldo, Ronaldinho y Kaká. Otro ídolo mío ha sido Cristiano Ronaldo”, había asegurado el campeón del mundo que se desempeña en PSG. Antes de irrumpir en el fútbol grande, tenía tapizada la habitación de su casa familiar con imágenes del ex Real Madrid.

El francés de 21 años suma 24 goles y 16 asistencias en 29 encuentros en la temporada. Además, está en Octavos de final de la Champions League, donde perdió el duelo de ida 2-1 ante Borussia Dortmund. Tiene contrato hasta junio de 2022 y Zinedine Zidane lo quiere dirigir en la “Casablanca”.