Fue el gran responsable del salto de calidad que dio el fútbol trasandino a nivel internacional, aunque tuvo que poner bastante mano dura a un plantel de carácter. Puertas adentro se vivió un ambiente de trabajo fructífero, pero también existió la otra cara que Mark González relató.

“Con Bielsa aprendí la parte táctica, el saber moverme, en qué momento acelerar y en qué momento no. Cuando perdíamos el vestuario era un velorio. Por su personalidad, no volaba una mosca. Teníamos miedo”, afirmó.

“Cambio la mentalidad del fútbol chileno. Fue el creador de esta generación dorada. Era un equipo joven con muy poca experiencia y toda su metodología era todo nuevo para nosotros, su exigencia e intensidad, no estábamos acostumbrados a eso. Eso llevo a cambiar a el chip en general, no solo a la Selección. Nuestro problema era mental y físico”, agregó en “Cultura del gol”.