Apenas Guilherme Bissoli anotó el tanto de Athletico Paranaense, Marcelo Gallardo decidió mandar a la cancha al colombiano en lugar del uruguayo. Si bien causó sorpresa el cambio, la actitud del ex Liverpool no ayudó para nada y las cámaras captaron el momento exacto.

Se retiró con mucha bronca, ignoró por completo al “Muñeco” cuando le extendió la mano y se cruzó con Matías Biscay, ayudante de campo. Es cierto que viene de de sufrir horas complicadas por la detención de su hermana con 41 kilos de cocaína cuando se trasladaban en un automóvil por el barrio porteño de Caballito.

Pero seguramente la charla puertas adentro entre técnico y jugador tendrá sus consecuencias. No es la primera vez que el DT de River debe encauzar el mal comportamiento de uno de sus dirigidos, en desacuerdo con la postura de abandonar la cancha.