No fue de la manera esperada para la Torre de Tandil. Pero, a fin de cuentas, Juan Martín Del Potro logró alcanzar su segunda final del US Open, último Grand Slam de la temporada.

El estadio Arthur Ashe fue testigo de un triunfo trabajoso del argentino que le permitió cobrarse una revancha que esperó un año, tras caer ante este mismo rival en las semis de 2017. Ahora Delpo se metió en la definición donde enfrentará al serbio Novak Djokovic (6 del mundo) o al japonés Kei Nishikori (19°), quienes completan la jornada en Flushing Meadows.

El primer set tuvo una decisiva importancia en lo que siguió, y le permitió al tandilense hacer mella en el espíritu dañado de Rafa Nadal, quien como de costumbre entregó todo lo que tenía para no facilitar la tarea de su rival.

Luego de desaprovechar el game definitivo cuando se encontraba 6-5 -fallando en pelotas claves-, el de Mallorca lo igualó y llevó todo a un tie break. Sin embargo en el mini set fue el 3 del mundo quien se impuso por 7 a 3, logrando quebrar la paridad que dominaba hasta ese momento.

No obstante de cara al segundo set los gestos de dolor del líder del ránking ATP se hicieron más que evidentes. El dolor en su rodilla derecha se acrecentó, y pese a la asistencia médica (con un nuevo vendaje incluido), el declive de su juego derivó en el triunfo 6-2 de Delpo.

El final anticipado se veía venir, y así fue que el campeón defensor dijo basta. Lamentablemente no hubo más batalla. Una pena porque el español no merecía irse así y el tandilense tampoco soñada con un triunfo condicionado por factores externos.

Aunque claro está ganar es ganar, y por lo demostrado en estas dos semanas, Juan Martín Del Potro ganó con total merecimiento su lugar en la final del US Open. El domingo buscará revalidar la conquista del año 2009, y de yapa quedar a sólo 120 puntos del segundo peldaño del ránking.