Conquistó el mundo como jugador en 1998 y, veinte años después, como técnico de la Selección de Francia. Cosechó más títulos durante su carrera pero, tan solo con ese propósito, Didier Deschamps es palabra mayor cuando hable de fútbol. Precisamente, ofreció una mirada poco amigable respecto al regreso de la actividad oficial en estos tiempos de crisis sanitaria.

“En la Bundesliga veo a futbolistas disputando un encuentro con todos los elementos propios del fútbol: contactos, disputas… Y luego vemos a los suplentes guardando dos metros de distancias y con mascarillas. No lo entiendo. ¿Acaso en la grada aumenta el riesgo de contagio? ¡Qué incoherencia!”, explicó sorprendido.

En charlas con “Le Parisien”, le adjudicó la necesidad de competir meramente a “una problemática económica”. Incluso apoyó la medida de Noel Le Graët, presidente de la Federación Francesa, de negarse a retomar el torneo: “Tomó las decisiones cuando la situación lo exigió”.

Tras mostrar su preocupación por el estado físico que tendrán los jugadires y destacar el riesgo de lesión, el galo no dudó en transmitir su visto bueno a su compatriota N’Golo Kanté, que optó por no participar de los entrenamientos del Chelsea debido al COVID-19.