Abrir la serie en césped sintético, en Brasil y sin un funcionamiento acertado le significó a River un cóctel difícil de digerir. Para colmo, Nicolás De La Cruz se fastidió cuando Marcelo Gallardo lo sacó en lugar de Jorge Carrascal y le negó el saludo, no solo al “Muñeco” sino también a Matías Biscay, ayudante de campo.

El entrenador entendió la situación, aceptó las disculpas puertas adentro y lo incluyó nuevamente para el duelo ante Rosario Central por la Copa Diego Maradona. En la revancha ante Athletico Paranaense, el uruguayo convirtió el penal decisivo para liquidar la historia y lo fue a festejar en el cuerpo técnico en señal de disculpas.

La celebración culminó con un abrazo entre todos, dejando atrás los fantasmas que aparecieron y rápidamente se enfocaron en mirar hacia adelante, donde en Cuartos de final esperará Independiente del Valle o Nacional de Montevideo.