Tenía como objetivo ser el sucesor de Joseph Blatter en el sillón más anhelado, pero una prohibición por cuatro años debido a irregularidades financieras frustró sus planes. Transcurrido ese lapso, Michel Platini está apto para volver a tomar un cargo deportivo: “Tengo una idea, pero es difícil hablar hoy. No es ahora. Tengo tiempo, si vuelvo a esto. Intentarán usar lo que quieran para que no regrese, estoy seguro”, aseguró en una charla con The Associated Press.

Claro, es que si decide retomar un puesto lo obligará a pagarle a la FIFA una multa económica cercana a los 60.000 dólares que tiene tres años de retraso. Las acusaciones en su contra fueron denuncias por recibir un pago irregular y un derecho de pensión ilícito aprobado por el ex mandamás de la casa madre del fútbol. Actualmente, su atención se centra en lo que probablemente sea la última lucha legal contra el Tribunal de Arbitraje Deportivo y el Tribunal Supremo de Suiza.

Por su parte, el suizo está cumpliendo una prohibición de seis años de la FIFA por autorizar un pago de 2 millones de dólares al ex jugador de Francia en 2011 como salario retroactivo por trabajar como su asesor una década antes. También aprobó extender el plan de pensiones de la FIFA de su antiguo protegido, que agregó más de un millón de dólares para 2015. La tramoya continúa.