Firmó una excelente temporada con PSG, conquistó la Ligue 1, la Copa de Francia y estuvo a punto de quedarse con la Champions League pero cayó con Bayern Múnich. Es uno de los jugadores top del equipo y nunca bajó los brazos en la lucha por regresar a la “Albiceleste” luego de lo que fue el final para varios integrantes de la camada histórica. Por eso, Ángel Di María sigue expectante a un nuevo llamado, algo que en esta ocasión no ocurrió.

En un plantel parisino que está plagado de estrellas, Neymar opinó puertas adentro sobre la ausencia de “Fideo”: “Me dice: ‘¿Están todos locos en Argentina? ¿Qué les pasa? Ney es un fenómeno, tengo muy buena relación. Él me ve todos los días entrenar y jugar, y le parece raro que no esté citado, pero es normal, son cosas del futbol. Dice que están todos locos, que no puede ser que no me citen. Uno trabaja en el club para poder estar en la Selección, da la vida por vestir la celeste y blanca, deja la familia. Es lo más lindo vestir esa camiseta, siempre fue mi ilusión desde chico. Cada vez que hago cosas en el club pienso en tener otra chance. Tenía mucha ilusión y escuché muchas versiones de que podía estar. Me ilusioné, pero no se dio y seguiré trabajando”.

Su entorno le aconsejó bajar un cambio y conformarse con la comodidad de la ciudad francesa, lejos de los flashes y las responsabilidades del combinado nacional. No obstante, él tiene el objetivo entre ceja y ceja. “Tengo muchos conocidos que me dicen que me quede en París tomando un café enfrente de la Torre Eiffel, pero prefiero ir al país y que me puteen 45 millones de personas, pero jugar para Argentina”, agregó convencido.

¿Si una mala relación con Lionel Scaloni es la razón de que no integre la lista? “Tengo su teléfono y tengo muy buena onda. El vínculo cambió un poco a partir de que se convirtió en el DT de la Selección y es obvio que no puede seguir el mismo contacto de antes. Él decide quién debe ir y quién no, por eso está ahí. Es obvio que los 30 citados ahora tienen su merecimiento. Yo sé que voy a tener una nueva oportunidad porque vengo trabajando de la mejor manera para lograrlo. Hay jugadores que siguen en gran nivel, jugando en equipos grandes, con figuras y se mantienen titulares”, subrayó en diálogo con 90 Minutos.

Su presente de ensueño se debe no solo al nivel demostrado, sino a la confianza reinante de parte de los dirigentes, motivos suficientes para continuar en la elite aunque dejó abierta la puerta para retornar a Rosario. “No hay edad para la Selección ni para los clubes, tengo 32 y PSG quiere renovarme por muchos más. Eso es lo que te marca para ver si estas para un gran club o para la Selección, y creo que estoy demostrando estar en un gran nivel. Yo me rompo el ojete en el club para poder estar, no es que no me caliento. Sufro mucho porque doy todo. Me encantaría poder jugar en Central. Hay muchas cosas que están pasando en Argentina con todo lo que últimamente el presidente fue diciendo, la inseguridad, está cada vez más complicado. Es difícil, es ir momento a momento. Sinceramente, quiero ir a poco a poco, ver cómo van pasando las cosas y después tomar una decisión. La familia es lo principal”, cerró.