Se mantuvo en silencio tras ser marginado del plantel por Sebastián Beccacece y jamás declaró para generar discordia. Transcurrido un tiempo prudencial y ya sin el entrenador en el cargo, decidió hablar para contar sus sensaciones. “Desde que estoy en Independiente no me había tocado estar afuera de la lista de concentrados. Lo manejé con tranquilidad, pero obviamente quería estar. Siempre me entrené y si no me tocaba, la idea era apoyar como siempre”, se sinceró.

Con la idea clara de despejar los rumores de mala relación, aseguró que los motivos fueron estrictamente deportivos: “Trato de quedarme con lo de dijo Sebastián de que fue algo futbolístico, no me voy a enroscar ni entrar en polémicas, si fue justo o no. Nunca le pregunté por qué me sacó. Quiero que a Independiente le vaya bien. La experiencia hace que uno lo tome de otra manera. Si dejaba de entrenar me iba a perjudicar. El fútbol da revancha y hay que estar preparado”.

Consultado en Estudio Fútbol por los dichos de Pablo Pérez, quien sí optó por exponer su enojo al conocerse la postura de no ser tenido en cuenta, el ex River sumó más paños fríos. “Tengo mi verdad pero prefiero guardármela. Pero lo que pasó es lo que sabe todo el mundo y no hubo más que eso. No está bueno que esas cosas salgan para afuera. Incluyo al cuerpo técnico, al cuerpo médico, a los jugadores. Se hizo hincapié en los jugadores pero había sesenta personas en el vestuario. Por el bien de Independiente hay que dejar ese tema atrás. El que más perdió fue el club y sus hinchas. Hay que mirar para adelante”, cortó de raíz.