Los hechos lamentables durante la noche del pimienta-gate, en la Copa Libertadores 2015, que descalificaron a Boca y posteriormente significaron la consagración de River, sumado a los disturbios generados el año pasado en la no revancha en el Monumental con el micro visitante, derivaron en que el ojo crítico de la sociedad ubicara a Alejandro Domínguez como un simpatizante del “Millonario”.

Luego de las polémicas, finalmente, el pope de la entidad se refirió tajante a aquella posibilidad que le atribuyen: “Yo soy de Olimpia. No sé de dónde salió esa versión. En mi caso, desde la infancia, soy del cuadro del cual nací. No había opción de tener más de uno. Me causa un poco de gracia, porque mis amigos y los dirigentes que conozco de Boca, San Lorenzo y de otros países lo saben. No hay nada que esconder. Que sea olimpista tampoco significa que vaya a hacer algo a favor. No hay posibilidades de que nadie tenga una ventaja”, recalcó seriamente.

¿Cómo se inició en el ámbito dirigencial y en qué contexto? En 1995 fue nombrado miembro del directorio del Club Olimpia de Paraguay, institución en la que se encontraba su padre, Osvaldo Domínguez Dibb. En 2007 ingresó a la Asociación Paraguaya de Fútbol, entidad que comenzó a guiar a finales de 2014. La consulta y aclaración nació a raíz de lo mencionado, por lo que el propio protagonista cree que “viene con la excusa de querer encontrar un culpable. No hay ninguna vergüenza, por el contrario. Cada uno tiene que representar y presentarse tal cual es. Mi escuela fue Olimpia”.

A horas de las elecciones en el “Xeneize” que podrían marcar el fin del mandato de Daniel Angelici (representado por Christian Gribaudo), el mandamás del fútbol sudamericano ofreció precisiones sobre la relación entre ambos. “Vinieron varios a pedir tener más peso en la Conmebol. Sabe que tengo un gran respeto hacia él y su capacidad dirigencial”, expresó. De inmediato, una ¿innecesaria? anécdota le puso más picante a la cuestión. “Alberto J. Armando era compadre de mis padres. Mis padres fueron padrinos de su boda con María Mercedes. Y ellos fueron padrinos de mi hermano menor. Hay una muy íntima y familiar relación con la dirigencia tradicional de Boca. No hay necesidad de venir a hablar, más allá de que sean bienvenidos”.