La imagen más emotiva de la victoria de Argentina ante Francia por 80-66, que dejó a la Selección en la final del mundial de básquet, fue el abrazo sentido entre Manu Ginóbili y Luis Scola.

El capitán argentino, que finalizó con 28 puntos, se enfundió en un fuerte abrazo con el bahiense, que estuvo observando las semifinales junto a Kobe Bryant.

“Juegan bien y además juegan con una unión y un coraje, que contagia, que inspira. Es muy lindo verlos”, había expresado Manu en TyC Sporta acerca del equipo.

Ambos son parte de la generación dorada del baloncesto argentino que tuvo como momento épico la medalla de oro en los Juegos Olímpicos Atenas 2004.