Muchos futbolistas, sin necesidad de inflar redes o recuperar pelotas, la rompen afuera de la cancha. Pensar en el otro no es algo que a los deportistas de elite, en su mayoría, les cueste. Tal cual es lo que sucedió con Darío Cvitanich, que le brindó una mano al merendero “La Academia”, que ayuda a los más carenciados a sobrellevar el invierno que se avecina.

Ante esta situación, se subastaron los botines que usó el delantero en el último clásico de Avellaneda y, con lo recaudado, se compraron 200 frazadas. También, por su parte, Rodrigo De Paul hizo donaciones a Villa Azul.

No es el primer acto benéfico que realizaron desde el club, dado que se conocieron los casos de Leonel Miranda, Augusto Solari, Diego González y Lisandro López, quienes aportaron su granito de arena. Desde insumos a hospitales hasta alimentos para ollas populares en diferentes ocasiones.

La situación que se vive en la Zona Oeste del Gran Buenos Aires es desesperante entre los infectados y la situación económica, encima de la cruda temperatura que se percibe. Se juntaron $110.000 por el calzado del ex Banfield, lo que permitió que todas las familias que se acercan a diario al lugar puedan retirar abrigo para combatir el frío.