Venía siendo maltratado, a tal punto de haber confundido el fertilizante con un pesticida que aniquiló el hermoso verde. Pero de los errores de aprende y la dirigencia tomó nota: realizó una gran inversión para ayudar al rendimiento de su equipo. Se trata de tecnología de punta, con instrumentos modernos que incluyen maquinarias, sistema de sensores y riego y lámparas que aceleran la fotosíntesis del césped.

Todas estas herramientas instaladas en el estadio le brindan al “Muñeco” información fundamental para planear el juego de su equipo. Actualmente, el campo está dividido en 15 sectores. Bajo la tierra se colocaron sensores de medición que brindan información sobre distintos parámetros: salinidad, estado de la tierra y humedad. De este modo, solamente se riega en los sectores en los cuales es necesario.

Además, se compró un tractor con cono sembrador, con el cual se cubre toda la cancha mediante una sola carga. Con las lámparas adquiridas se acelera la fotosíntesis, favoreciendo el crecimiento y el cuidado del césped en las zonas donde no hay luz solar. Esta misma tecnología se utiliza en grandes instituciones, como el Barcelona en el “Camp Nou”.

También se incorporó la “hammer type cist”, una máquina que golpea el campo de juego y determina qué dureza tiene. Con los datos que se reciben, se realiza un informe el día anterior al partido y durante la misma jornada de competencia. Así el cuerpo técnico puede conocer, por ejemplo, la velocidad que va a tener la pelota, y determinar así las variantes. Esto no es todo: el próximo paso es arreglar la circulación del agua en las fosas y cambiar las cañerías para la utilización de tres bombas, las cuales llevarán toda el agua directamente al río, evitando inundaciones.