Los tres puntos estaban asegurados gracias al tanto de Ricardo Guzmán Pereira, razón que valió el liderazgo de la tabla al desplazar a Fénix, una unidad por debajo al cabo de nueve compromisos. Sin embargo, una vez que el árbitro Andrés Matonte marcó el final del partido, un seguidor del dueño de casa quiso lograr su cometido y se acercó hacia el arquero del Carbonero.

El fanático, con Síndrome de Down, primero le solicitó la pelota al juez y luego corrió hacia el arco para proponer el reto. La extensa caminata hacia uno de los arcos llamó la atención de los presentes. Mientras el resto de los jugadores aguardaban en mitad de cancha, los tres protagonistas fueron a paso lento hacia el punto penal para improvisar la ansiada ejecución.

El momento de máxima alegría llegó cuando el joven cruzó su remate e infló la red para desatar innumerables aplausos en el Estadio Profesor Alberto Suppici. Un regalo solidario que va más allá de la camiseta.