En la época gloriosa del club ganaron todo juntos, pero puertas adentro siempre existieron rumores de incertidumbre en una relación que, en cancha, lució magnífica. Muchos fueron los jugadores que hablaron al respecto a lo largo del tiempo, ahora fue el turno de Álvaro González, volante uruguayo que en 2008 cosechó Torneo Apertura y Recopa Sudamericana.

“Boca fue una experiencia fuerte, que me dejó marcado. Yo salía de Defensor, equipo al que llegué con once años y llegué a un equipo que era campeón de América. No se había ido nadie, había que ganarse un lugar en un equipo formado”, comenzó su relato en “Crack Deportivo”.

En esa misma línea, agregó que en el vestuario mandaban los dos líderes por su lado, pero reinaba la empatía entre el resto. “Hubo situaciones que me hicieron crecer mucho. Entré y fue difícil, con gente que de repente no se decía ni buen día, y yo venía de Defensor que prácticamente jugaba con amigos, compañeros de años. Llegar así no era fácil. El grupo más chico era el de Riquelme, el resto estábamos todos juntos, era el grupo de Palermo, la mayor parte del plantel. Pero si yo tenía que tomar mate con Riquelme, no tenía problemas. Había una gran parte del plantel por un lado y el otro. Se respetaban mucho”, cerró.