Gerard Piqué fue condenado a abonar 2.1 millones de euros a Hacienda por tributar menos dinero por medio de una empresa en concepto de derechos de imagen.

La Audiencia Nacional desestimó el recurso que solicitó el futbolista de Barcelona y mantuvo el monto a pagar, que se desglosa en 1.457.855,61 euros por una regulación tributaria de los ejercicios 2008, 2009 y 2010 y 678.012,59 adicionales en concepto de multa.

Según considera la Audiencia Nacional, Piqué simuló que cedía sus derechos de imagen a su empresa Kerad Project en 2006 para de esta manera tributar menos. El deportista hizo frente al impuesto de sociedades, por el que abonaba un tipo del 30%, mientras que si hubiera afrontado el ejercicio fiscal como una persona física a través de la fórmula del IRPF hubiera tenido que abonar el 45%.