Entre rumores se llegó a asegurar que el ex entrenador de Dorados de Sinaloa padece Alzheimer, lo cual preocupó muchísimo hasta que su apoderado se encargó de calmar las aguas y brindar detalles. “Los estudios médicos que se le realizaron no dieron ningún indicio en ese sentido. En México, donde Maradona estuvo dirigiendo y al mando no sólo de un plantel de fútbol sino de un cuerpo técnico, el club también le realizó distintos chequeos de salud, algunos a cargo de psicólogos y psiquiatras, los que resultaron de manera satisfactoria y no se nos dio ninguna información médica vinculada al trascendido mediático”, subrayó el comunicado de Matías Morla.

La única certeza hasta el momento es que renunció a su cargo en México para operarse del hombro izquierdo por una lesión que arrastra desde su estadía en Dubai, y en la rodilla derecha que padece sinovitis aguda y artrosis. Ambas afecciones le dificultan los movimientos y más que nada el trajín del día a día. La decisión la tomó a instancias de sus hermanas, con las que convive en Nordelta, y en consenso con su círculo íntimo que lo acompaña a todos lados. Mientras tanto, recibió sondeos de las selecciones de Venezuela y Bolivia, además de un equipo del fútbol chileno y otro de la MLS.

Otro de los males que le quita el sueño al Diez es el trastorno de ansiedad, por lo cual “profundamente, duerme dos horas. Después se despierta y desordena su descanso. Por ahí logra dormirse a las 2 de la tarde y a la noche no pega un ojo”, explicaron desde su entorno. Por recomendación médica, sigue un tratamiento a base de ansiolíticos que, a esta altura, no le hacen efecto. Por eso se sometió a un procedimiento que consiste en una inducción al descanso durante cuatro días para estudiarlo y dar en el clavo con la medicación precisa para regularle el sueño. La recuperación está en marcha.